Las mujeres prefieren a los hombres poco activos en redes, pero quieren encontrar su rastro digital

Los hombres con poca actividad en redes sociales pueden tener ventaja en las citas online, según una nueva investigación de ReverseLookup. Sin embargo, la disposición de las mujeres a conocerlos en persona disminuye considerablemente cuando apenas existe información digital independiente sobre ellos, lo que pone de manifiesto una tensión creciente entre la privacidad personal y la confianza.

Un hombre que apenas publica en redes sociales puede resultar atractivo en una aplicación de citas. Sin embargo, esa impresión puede cambiar cuando una mujer que se plantea conocerlo en persona busca información sobre él y apenas encuentra nada más allá del perfil que él mismo ha creado. A medida que las personas ejercen un mayor control sobre su visibilidad pública, las citas online plantean un dilema particular: proteger la información personal también puede eliminar las referencias que alguien busca antes de aceptar un encuentro.

Una encuesta de ReverseLookup realizada a 8.800 mujeres de Estados Unidos, Reino Unido, la Unión Europea y América Latina que recientemente habían tenido citas o mantenido conversaciones románticas con un hombre al que no conocían previamente en persona reveló que el 67 % consideraba más atractivo a un hombre con poca actividad en redes sociales que a uno que publicaba con frecuencia.

Sin embargo, el atractivo no se traducía directamente en confianza a la hora de quedar. Cuando las participantes vieron, de forma aleatoria, perfiles de posibles parejas idénticos salvo por su presencia digital, el 72 % afirmó que se sentiría cómoda conociendo a un hombre que no utilizara activamente las redes sociales, pero conservara una cuenta antigua o mayoritariamente privada con algunos detalles de su vida cotidiana. Ese porcentaje descendía al 49 % en el caso de un hombre con un perfil público muy activo y al 38 % cuando resultaba prácticamente imposible encontrar información que permitiera identificarlo fuera de la aplicación de citas.

La diferencia de 34 puntos porcentuales entre los perfiles con una presencia digital mínima y aquellos prácticamente imposibles de localizar sugiere que incluso un historial online limitado puede influir en cómo las mujeres evalúan a un hombre desconocido. Publicar con frecuencia generaba menos confianza que mantener una cuenta discreta con algunas referencias reconocibles de una vida cotidiana. Las respuestas medían la comodidad percibida ante un posible encuentro, sin determinar si los hombres eran realmente dignos de confianza, pero la diferencia muestra cómo la información disponible puede condicionar las expectativas antes de conocerse en persona.

El comportamiento declarado por las participantes reflejaba una necesidad similar de contar con referencias independientes. El 62 % afirmó haber buscado información adicional sobre un hombre antes de conocerlo personalmente, utilizando datos como su nombre, número de teléfono, fotografías, lugar de trabajo u otra cuenta. Esta práctica también se daba entre quienes consideraban atractiva una actividad limitada en redes sociales, lo que sugiere que la preferencia por la discreción puede coexistir con el interés por verificar información básica.

En algunos casos, las consecuencias iban más allá de la incertidumbre. El 41 % declaró haber aplazado, reconsiderado o modificado de alguna manera sus planes para conocer a un hombre después de no haber podido confirmar suficiente información sobre él. Una búsqueda infructuosa no constituye una prueba de engaño, pero las decisiones comunicadas por las participantes muestran que la falta de información puede influir en que una conversación prometedora llegue a convertirse en un encuentro presencial. Por tanto, la visibilidad digital tiene consecuencias prácticas incluso cuando no aparece ninguna señal concreta de alerta.

Los resultados adquieren otra dimensión cuando las mujeres valoran su propia exposición en internet. El 60 % afirmó que preferiría que hubiera menos información personal suya disponible públicamente a través de búsquedas online. Sin embargo, entre esas mujeres, el 48 % reconoció que se sentiría incómoda saliendo con un hombre sobre el que resultara igualmente difícil encontrar información en internet.

Esta respuesta revela una asimetría en la forma en que funciona la privacidad entre desconocidos. Las personas conocen sus propios motivos para limitar lo que otros pueden averiguar sobre ellas, mientras que las razones por las que alguien apenas tiene presencia digital siguen siendo desconocidas. Quien protege su privacidad puede considerar que está estableciendo un límite razonable; quien se plantea una cita con esa persona debe decidir cuánta incertidumbre está dispuesto a aceptar. La encuesta no demuestra que la mayoría de las mujeres espere una mayor visibilidad de los demás que de sí mismas, pero sí identifica a un grupo considerable para el que ambas preferencias entran en conflicto.

Esta contradicción resulta especialmente evidente cuando un perfil de citas constituye el único vínculo establecido entre dos personas. La información pública no permite determinar el carácter ni las intenciones de alguien, y la existencia de una cuenta antigua ofrece garantías limitadas. Su utilidad reside, en parte, en proporcionar referencias ajenas a un perfil creado específicamente para establecer contactos románticos. Cuando esas referencias no están disponibles, la decisión de quedar depende en mayor medida de la información facilitada durante la propia interacción.

La investigación apunta a un delicado equilibrio en las expectativas de las mujeres respecto a la visibilidad digital. Los hombres que compartían poco despertaban mayor interés que quienes publicaban con frecuencia, mientras que aquellos sobre los que apenas podía encontrarse información generaban menos confianza ante la posibilidad de un encuentro. La conclusión va más allá de los hábitos en redes sociales: a medida que las personas gestionan de forma más activa su privacidad, la información que deciden mantener fuera del alcance público puede ser precisamente la que otra persona desea consultar antes de aceptar una cita con un desconocido.

Sobre ReverseLookup

ReverseLookup es una plataforma de verificación que permite realizar búsquedas a partir de números de teléfono, direcciones de correo electrónico e imágenes. Diseñada para el uso cotidiano, ReverseLookup.com permite a los usuarios obtener información sobre contactos desconocidos, investigar perfiles sospechosos e identificar posibles fraudes en distintos canales digitales. La plataforma combina métodos de búsqueda inversa con técnicas de inteligencia de fuentes abiertas (OSINT) para ofrecer una forma directa y accesible de consultar información sobre identidades digitales y tomar decisiones informadas en internet.

Contacto de prensa

Ashleigh Thomas | PR Manager | pr@reverselookup.com